Ebrio de reproches cuál ardiente brasa,
Este pequeño corazon valiente
Suspira cansado, ríspido y ardiente
Herido por tu actitud, sientome traspasa.
Todo clamor de trino lo rebasa
Tu crepitar de leño, persistente:
¡Que doloroso tu estridor se siente
Cuando el cencerro de tu caracter pasa!
Cae sangre de sol en los potreros
Y al paso de los últimos arrieros
Los pájaros sosiegan tu hurañía.
Y critican tu rebeldia
Mas mi corazon en su esperanza persiste,
De algun dia recibir la inmensa alegria
Que tu caracter cambiar pudiste
Ante la muerte cárdena del día
Cada vez mas monótono y más triste
Este pelear tuyo ha vueltoseme
Ante tu propio yo, cediste,
Mi mas sentido pesame.